martes 26 de mayo de 2009

Hay que ser tonto...

No son pocos los debates que hoy en día se hacen sobre energías. Es una problemática que nos atañe y que cada vez más está en las conversaciones de la gente en la calle y no sólo en los debates políticos. Eficiencia, limpieza, renovables son términos que se utilizan de manera gratuita para estas conversaciones en las que todo el mundo cree saber mucho. Que sean las personas en la calle las que crean saber mucho no me preocupa, el problema surge cuando esta desinformación salta a los medios de comunicación y los discursos políticos. En ese momento personajes de la vida pública (que sin duda alguna influyen en la opinión general) como políticos, periodistas, activistas de ONGs o incluso actores se permiten el lujo de opinar sin tener ningún tipo de información o investigación previa, por lo que su labor es meramente desinformadora.

En el tema de la energía nuclear que años atrás tantas ampollas levantaba vemos hoy en día una postura más moderada. Es debido a que en términos productivos es una alternativa real a las térmicas. Con la tecnología que hoy en día tenemos en renovables no serán ni la eólica ni la solar las que llegaran a sustuir a las térmicas de carbón. Quizás la geotérmica, pero requiere de unas condiciones específicas de suelo para su funcionamiento que no en todos los sitios se dan.

Se puede tener una opinión a favor o en contra de las nucleares, ya que evidentemente tienen sus inconvenientes. Aunque es una energía limpia con el aire (sólo desprende vapor de agua) genera unos residuos radioactivos. El tema de la seguridad, aunque sigue generando respeto, creo que se ha superado y que ya no supone un inconveniente. También se puede considerar un inconveniente el hecho de que es un modelo energético centralizado y que por lo tanto seguiremos dependiendo de empresas que seguirán cobrándola al precio que consideren, pero es el modelo que hoy en día llevamos con las térmicas y las eólicas.

Lo que es seguro es que con la curva de consumo de las últimas décadas y el estilo de vida de la civilización occidental actual no podemos depender únicamente de paneles y de molinos. Podemos combinarlas con otras energías más productivas para que no dependamos tanto de las otras, pero no son sustitutivas ni alternativas reales a las témicas fósiles. Sólo son alternativas reales si decidiésemos no seguir viendo la televisión o renunciáramos al horno, vitrocerámica, microondas o nevera, electrodomésticos que imagino todos consideramos imprescindibles en nuestras casas. Para una mejor comprensión de lo anterior informo que un panel de unos 3.000$ viene a producir unos 75 W, mientras que una nevera consume alrededor de 1 kW.

Lo que vengo a decir es que hay posturas utópicas de vida en las que se defienden modelos energéticos inviables y como estas posturas se defienden desde estamentos u organizaciones de renombre que debido a sus discursos radicales y acciones populistas, la gente piensa que son opciones reales. Pero nada más lejos de la realidad, y por eso no creo que sea absurdo tener una ideología de izquierdas y ser pronuclear. Porque el discurso de nucleares "no porque no" se ha quedado obsoleto y los argumentos de que son malas porque son peligrosas y generan residuos tampoco son válidos ya que ya no son peligrosas si se llevan de manera responsable y de los residuos hoy en día ya se puede seguir extrayendo energía. Lo que hay que hacer no es temerlas y frenar el progreso, sino respetarlas e invertir en ellas para que no supongan ninguna amenaza para nada ni nadie.

En cuanto a la postura de organizaciones como Greenpeace, que evidentemente vive de crear crispación y discutir todo con lo que entra en su ideario radical no me queda decir nada más que hay que ser iluso para confiar ciegamente en organizaciones que están dirigidas por personajes como el Sr. Juan López Uralde, un genio en el arte de la argumentación como demuestra en la entrevista que le hicieron en público. En una demostración de lo que es argumentar con falacias a más no poder, este señor viene a culminar este alarde de inteligencia al llamar tonto a todo aquel que se considere de izquierdas y pronuclear. He aquí uno de ellos a los que no le ha sentado bien ese comentario, no sólo por el insulto, si no también por la falta de argumentación al insultar.

Con iluminados como este señor de directores ejecutivos, Greepeace cada vez tiene menos credibilidad para mi. Otro día hablaremos del Sr Patrick Moore, uno de los padres fundadores de Greenpeace que hoy en día levanta ampollas entre sus excompañeros al defender el progreso nuclear con gran énfasis. Os dejo el enlace con la perla. disfrutadla porque es como si la hubiese argumentado un niño del jardín de infancia.

http://www.publico.es/ciencias/227461/tonto/izquierda/pronuclear

1 comentarios:

Rebekah dijo...

fun and informative to read your perspective on this topic, and one written with the assurance of any good argument with you!

Publicar un comentario en la entrada